Nuestros sentidos nos engañan

domingo, noviembre 29, 2009
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¿Los sentidos nos engañan? La página española de Internet Fogonazos ha respondido a esta interrogante con un rotundo sí, los sentidos nos engañan. ¿Cómo y por qué? En los siguientes párrafos la explicación. Por ahora, diviértete y asómbrate con este video:

¿Qué ocurre? El color de todos los rombos que hay en las tres filas de en medio es idéntico y por ello el rombo que mueve la persona del video empata a la perfección en cualquiera de las tres hileras centrales. El astrofísico estadounidense Neil deGrasse Tyson llama a esto una falla del cerebro.

Lo que ocurre es que los rombos están teñidos de un tono heterogéneo. Ninguno de los rombos es más claro ni más oscuro que otro, sino que todos más claros en su parte superior y gradualmente van oscureciéndose hasta llegar a su porción más baja.

La hilera de medios rombos clara que está puesta en la parte más alta del marco y la de medios rombos más oscura que está en el margen inferior del marco influyen para que el cerebro distinga entre el color de los rombos de en medio.

La conclusión de este hecho es que el ojo y el cerebro humanos son muy buenos con los límites y bastante menos eficaces con los tonos. A continuación te mostramos un video que sustenta ampliamente esta conclusión:

En la imagen se ve claramente que el tono de los cuatro rectángulos en que se ha doblado la cartulina es distinto, pero esto deja de ser evidente en cuanto los límites que marcan los cambios de tonalidad se ocultan. Es un error de tu cerebro, un efecto o ilusión óptica que se vincula a la llamada inhibición lateral.

Un último ejemplo está disponible en la página electrónica del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT).

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Resulta que los cuadros A y B son de exactamente el mismo tono, lo que parece increíble, pero queda demostrado en la siguiente imagen.

"Para apreciar las formas y el límite de los objetos, el sistema visual realiza pequeños ajustes y tiende a ignorar los cambios graduales de luz". Así, la proximidad de un tono con otro hace que los colores se perciban de un modo subjetivo, concluye el MIT.

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